Felinus nos recomienda…

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… Quizá estemos un poco mayores para tener una mascota pero nos da igual, hace tiempo que la adoptamos y se llama Felinus. Mila la creó y nosotras la imaginamos.

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Una autora joven para empezar el año

En busca de New Babylon

Estamos deseando empezar a reunirnos y poner en común las lecturas elegidas para estos meses. Para comenzar tenemos En busca de New Babylon de Dominique Scali, una excelente historia brillantemente narrada. Hablaremos de ella y de su autora en esta primera reunión que hemos fechado para el próximo:


Jueves 18 de enero

18:00 h.

Gijón y “La noche que no paró de llover”

Estas imágenes son el resumen de una estupenda jornada con el club de lectura de ruta por Gijón tras los pasos de Valeria y el resto de personajes de “La noche que no dejó de llover” de Laura Castañón. Una ruta recomendable cien por cien, sobre todo si se tiene la prudencia de incluir alguna “parada técnica” de avituallamiento, como en nuestro caso 

Con Alejandro Palomas

El pasado 11 de diciembre estuvimos en el CCAI. El acto nos reunió con el autor de Una madre, una novela que recientemente leímos en “Con aroma a café” y el encuentro fue realmente interesante. Dirigido a los participantes de los clubes de lectura de la Red Municipal de Bibliotecas, también estaba abierto a otros interesados que quisieron acercarse a conocer al escritor así que la sala estaba llena. Durante más de dos horas habló de su obra, de cómo creaba, de su infancia, de su madre, de sus experiencias con el público…De fondo la historia de Amalia, una madre que por fin, a sus 65 años, conseguía reunir a toda su familia para cenar en Nochevieja y protagonista de una novela pequeña que se hizo grande, enorme, gracias al favor de un público que la aupó a las listas de los más vendidos en semanas.

 

Una tarde en la que “no paró de llover”

El encuentro con Laura Castañón, la autora de La noche que no paró de llover, fue una delicia, no solo por la tarta de chocolate, el bizcocho, los bombones y demás exquisiteces que se pusieron encima de la mesa para acompañar la charla, sino porque Laura siempre consigue crear un ambiente realmente agradable que invita a la conversación.

Esa tarde pudimos estar casi todo el grupo, y aprovechamos para preguntarle muchas cosas, no solo sobre la obra sino también sobre el proceso de creación.

Laura nos contó que tardó algo más de dos años en escribir la novela, aunque durante ese tiempo tuvo algunos parones; y que la obra fue fruto del insomnio y sus efectos perniciosos. La reflexión sobre un detalle una madrugada fue el germen de todo, a partir del cual surgió la historia. Posteriormente vino un trabajo de documentación sobre las circunstancias generales de la época en la que iba a situar a sus personajes, que se completó con otras investigaciones puntuales a medida que escribía. Y nos surgió la pregunta: “¿Sueñas con la novela y sus personajes mientras la escribes? No sueñas -nos comentó- vives con ella, forma parte de tu vida”.

Del estilo de la novela, le dijimos, nos llamaron mucho la atención los tachones del diario de Emma, que creemos que aportan frescura a la narración, junto a esas frases largas, a veces muy largas, propias de este personaje.

La historia se construye a partir de varias voces que se van alternando en cada capítulo, y le preguntamos si esa forma de escribir le resultaba fácil o por el contrario había supuesto un reto para ella. Laura nos comentó que este estilo de escritura le gustaba y le era más cómodo que otros en los que la narración proviene de un solo punto de vista.

Con respecto a los personajes, no cabe duda de que La noche que no paró de llover es una novela de mujeres y para mujeres, aunque parece que esa no fue su primera intención. Que los protagonistas principales sean femeninos es fruto de la historia que quería contar. En la novela se narran vidas reales de mujeres reales con problemas reales: las protagonistas son cuidadoras, madres, parejas… que han pasado momentos muy duros y también mucho dolor. Son tan reales que algunas de nosotras le pusimos cara a Valeria y llegamos a identificarla con algún habitante de nuestra ciudad.

Valeria es un personaje muy interesante, con muchos matices. Al inicio de la novela resulta odioso. Es dura, orgullosa, clasista, estricta, sin debilidades, pero a medida que avanza la novela sufrimos un proceso de empatía hacia ella, pues vamos comprendiendo las razones que la han hecho ser así.

Como contrapunto, Emma, es la más amable, la más fresca de las figuras femeninas, la que aporta oxígeno a la historia; mientras que Laia, su pareja, aparece deliberadamente oscura. Es un personaje que escucha más que habla. Entre ambas se ha establecido una relación desigual y es Emma la que la mantiene con su transparencia y cordura, y su capacidad de entrega absoluta.

Son muchos los temas que se tratan en la novela: la felicidad o ausencia de ella, encarnada en el personaje de Feli, la homosexualidad, las drogas, el amor, la dependencia emocional…, pero el mal es sin duda el tema principal. Aparece de distintas formas, y es el que provoca la culpa que arrastran los personajes. Hay un mal consciente, intencionado, el que motiva la muerte de Onel; un mal ficticio que se que cree haber producido, el relacionado con el sobrino de Valeria, y un mal inconsciente, el sufrido por el padre de Feli, que ni siquiera es conocido por quien lo provocó. La obra es una reflexión sobre esos males, pero también sobre la culpa y el perdón, que viene de la mano del amor, un sentimiento que en ocasiones provoca dependencias emocionales.

Otros temas interesantes son la música, siempre presente; los sueños, que parecen tener un hilo conductor si se leen seguidos, y Gijón. La ciudad es protagonista indiscutible de la obra: sus calles, sus edificios, sus negocios son reconocibles por quienes vivimos en ella, incluso muchos de los personajes secundarios son personas reales cercanas a la autora.

Y con ello llegamos al final de la tarde y del encuentro. Y le pedimos a Laura que posara con nosotros para una foto de grupo, en la que también estuvo Susana desde Barcelona, cómo no, a través de Skipe.

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Ahora ya solo nos queda hacer una ruta por Gijón siguiendo La noche que no paró de llover. 

Nos vemos en La Plazuela.

En noviembre leemos a Castañón

Laura Castañón nos acompañará en noviembre con su última novela, La noche que no paró de llover, una obra ambientada en Gijón que nos hará pensar sobre el mal, la culpa y el perdón.

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De todo ello hablaremos en nuestra


PRÓXIMA REUNIÓN

23 de noviembre a las 18:00 h.


 

La soledad de Auster

Lectura: La invención de la soledad de Paul Auster

En esta ocasión nuestra reunión estuvo presidida por un nuevo miembro del club con el que conectamos vía Skipe. Toda una experiencia que repetiremos, sin duda.

La obra de Auster nunca deja indiferente. En este caso leímos La invención de la soledad, una novela en la que la figura patena, mejor, la ausencia de la misma, marca profundamente al protagonista.

La obra está dividida en dos partes claramente diferenciadas. La lectura de la primera nos gustó. En ella, el protagonista recuerda su vida y su infancia hasta la muerte de su padre. Un ejercicio de memoria que es en realidad un intento de entenderlo, de explicar y explicarse su comportamiento, sus ausencias, su alejamiento emocional, su forma de ser y no estar, para lo que encuentra justificación al conocer la verdad sobre la muerte de su abuelo. En ocasiones parece un ajuste de cuentas, la forma que tiene de entender a su padre y de decirle todo aquello que no pudo transmitirle en vida.

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La segunda parte, sin embargo, se hizo mucho más difícil de leer y nos trajo a la memoria la escritura caótica y automática de los surrealistas.

Se trata, sin duda, de una novela autobiográfica. Una obra honesta que no parece escrita para gustar.

Una tarde con “Una madre”

Primera sesión de la temporada 2017-2018 en la que dimos la bienvenida a tres nuevas participantes: Isabel, Virtudes y Susana, esta última de manera virtual con una conexión vía Skype que esperamos que funcione en el futuro…y hablando de futuro, antes de pasar a relatar lo más destacado de la reunión, deciros que estos son los títulos con los que disfrutaremos estos meses y las fechas de las futuras reuniones:

19 de octubre. Análisis La invención de la soledad. Entrega La noche que no paró de llover
23 de noviembre. Análisis La noche que no paró de llover. Entrega Fábulas morales
21 de diciembre. Análisis Fábulas morales. Entrega En busca de New Babylon
25 de enero. Análisis En busca de New Babylon. Entrega La guerra no tiene rostro de mujer
22 de febrero. Análisis La guerra no tiene rostro de mujer. Entrega Manual para mujeres de la limpieza
22 de marzo. Análisis Manual para mujeres de la limpieza. Entrega Tea rooms
19 de abril. Análisis Tea rooms. Entrega Patria
24 de mayo. Análisis Patria

Y volviendo a la tarde con Una madre de Alejandro Palomas pues lo cierto es que la novela no es sólo una novela; es un ejercicio de sensibilidad y ternura.

Palomas ha comentado alguna vez que su poesía es lo que circula por las venas cuando relajo la musculatura, pero en Una madre se nos muestra como un escritor versátil que puede contarnos una historia novelada sabiendo que en el trasfondo encontraremos poesía.

Nuestra sesión empieza hablando de la familia, de esa cena que es solo un pretexto para mostrarnos los lazos que nos unen y las soledades…y todo ello nos hace reir y nos emociona: Amalia (a la que dejamos para el final), Enma, Silvia, el tio Eduardo, Fer, el padre y los perros más presentes que éste último y cuyo verdadero delito es haber sido incapaz de cumplir su papel de compañero de Una madre.

Y ella, Amalia como eje de todo; motor de la familia, de la novela, de la vida. Aunque la mayor parte de los presentes adoran al personaje creado por Palomas (parece que el declara que poco tiene que ver con su verdadera madre) hay quienes opinan que no es muy creíble, quizá demasiado inconsciente de las consecuencias de sus actos… también quienes creen que es una familia demasiado compleja para ser verdad…otros pensamos que la realidad supera la ficción.

La lectura nos lleva a conocer un fragmento de las vidas de estos personajes que nos parece que los podríamos conocer en persona. Y como son humanos, están llenos de luces y de sombras, de verdades y mentiras, de desencantos y frustraciones y de la dificultad de encontrar el amor. Y así, Una madre es también una novela para conocernos, una novela sobre los vínculos que establecemos con los demás, una novela sobre la soledad porque todos lo estamos, solos quiero decir, ¿o no?. Por eso nos gustó tanto y Leticia, nuestra conductora, nos pidió que le pusiéramos nota. Le dimos una media de notable.

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