Tarde de café y “saudade” para empezar la nueva temporada

Saudades, só portugueses/ Conseguem senti-las bem/ Porque têm essa palavra/Para dizer que as têm.
Fernando Pessoa

La tarde de ayer fue la primera después del descanso del verano y la dedicamos a tertuliar sobre la novela de Lidia Jorge El fugitivo que dibujaba pájaros, una historia repleta de secretos y silencios y una  invitación para conocer a una de las mejores escritoras portuguesas de la actualidad.

Lídia Jorge es una de las escritoras portuguesas más importantes y traducidas de las últimas décadas y su obra ha sido reconocida con los premios portugueses más destacados, así como con distintos galardones europeos: el Premio Jean Monet de Literatura Europea, el Albatros de la Fundación Günter Grass o el Premio Unión Latina de Literaturas Romances. Algunas de sus novelas, como la que nos ocupa hoy, El día de los prodigios, La costa de los murmullos o Los tiempos del esplendor, forman parte del imaginario colectivo de varias generaciones de lectores portugueses.

El fugitivo que dibujaba pájaros es la historia del desmoronamiento de una familia. La novela abarca cincuenta años de la historia de Portugal, de los treinta a los ochenta del siglo XX, en los que nuestro vecino país vive sumergido en una dictadura persistente y cruel, unas condiciones de vida precarias, una constitución demográfica puramente rural y una gran tendencia a la emigración.
Es posiblemente este último rasgo, la gran tradición migratoria lusa, lo que explica en gran parte el término saudade ya que cada emigrante es una tragedia.

De esto y de muchas otras cosas charlamos con Rafa durante casi dos horas, en un encuentro cargado de reflexiones, argumentos y experiencias propias y con alguna que otra ausencia como la de Susana, nuestra contertulia en Barcelona, que no pudo conectarse.

 

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Una patria, la de tod@s

Patria de Aramburu es una buena novela. Así lo manifestamos la mayoría de los que nos reunimos para charlar sobre ella. Y también estuvimos de acuerdo en que es una novela necesaria que alguien tenía que escribir, a pesar de tratar un tema que a todos nos llega muy hondo, o quizás precisamente por ello.

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El terrorismo, el asesinar en nombre de una ideología, el utilizar la estrategia del miedo para conseguir logros políticos… Todo ello es algo que desgraciadamente vivimos durante demasiados años en España y que nos ha marcado de una u otra forma. Y eso se dejó traslucir durante la reunión en la que, por supuesto, surge la pregunta: “¿qué ideología se puede sostener con el asesinato?” Toda una invitación a la reflexión.

Aramburu refleja un momento de la historia de España visto desde dos lados enfrentados pero sin recurrir a la “sangre”, sin hacer herida. Narra la parte que el periodismo no cubrió: el relato de las personas, mostrando la humanidad de los personajes de los dos bandos y tratando en todo momento de ser justo. Para ello utiliza muchas voces, muchos personajes, que cuentan “su” historia. La parte negativa es, quizás, que la novela no contenta a nadie.

La estructura es muy buena, con capítulos que son verdaderos relatos que podrían leerse de forma individual, protagonizados por personajes que aportan su visión como un prisma de múltiples caras, lo que da riqueza al libro.

El autor utiliza una narrativa conjuntiva en la que se unen la primera y la tercera persona para ofrecer una narración omnisciente al tiempo que evita abusar del guión, dando viveza a la historia sin que canse su lectura.

En ocasiones Aramburu nos recuerda a Delibes o Cela, cuando utiliza muletillas para encasillar e identificar a los personajes. Es muy calificativo. Y durante la reunión todos estuvimos de acuerdo en que los personajes son uno de los logros de la novela, y lo que la hace tan interesante. Destacan claramente los personajes de Bitori y Miren, dos caras de una misma sociedad matriarcal, autoritarias y emponderadas, entorno a las cuales giran el resto de los personajes femeninos: Nerea, Arancha… y también masculinos, más débiles en general, entre los que creímos ver al autor reflejado en Gorka.

En cuanto al título, Patria nos pareció muy buena elección. La patria es un sentimiento, una manera de ser. Se hacen cosas en nombre de la patria, y muchas veces, quizás demasiadas, se cometen excesos en su nombre.

“Tea rooms. Mujeres obreras”, próxima lectura y fin de temporada

No podíamos haber elegido mejor, al menos, esa es nuestra intención al seleccionar esta estupenda novela para cerrar el ciclo de actividades literarias del Club de Lectura “Con aroma a café”.

 

Autora sinsombrero de la Generación del 27, Luisa Carnés escribió esta portentosa novela social rompiendo los esquemas narrativos de la época. Una voz fundamental para acercarnos a la realidad de las mujeres españolas de comienzos del siglo xx. La debatiremos el próximo

jueves,  24 de mayo de 2018, a las 18:00 horas

¡Allí nos vemos!

Don de lenguas, una novela escrita a cuatro manos

y es que Rosa Ribas y Sabine Hofmann publican en 2013 esta novela negra que es también un magnífico reflejo histórico de la Barcelona de los años 50. La debatiremos el próximo:

Jueves 22 de marzo, a las 18:00

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Así empieza

Allí estaba Mariona. Blanca, rubia, carnosa y muerta.

Como un hurón enjaulado, Abel Mendoza iba de un lado a otro del monstruoso escritorio levantando pequeñas nubes de polvo al revolver pilas de papeles que no habían sido tocados desde hacía meses. Se volvió hacia los estantes llenos de libros de medicina. Las manos parecían haber cobrado vida propia y se movían enajenadas sacando libros, recogiendo algunos de los caídos al suelo, cerrando los cajones abiertos y abriendo los cerrados.

Finalmente encontró lo que buscaba.

 

El debate de “La guerra no tiene rostro de mujer”

 

sj1jly.jpg“No escribo la historia de la guerra, sino la historia de los sentimientos”, reconoce Svetlana Alexiévich en la presentación del que fue su primer libro en 1985. Desde entonces ha llovido mucho sobre esta historia hecha con los testimonios de mujeres y algunos hombres que sobrevivieron a la invasión, ocupación y guerra de liberación contra los nazis entre 1941 y 1945. En el club de lectura la hemos leido con mucho respeto, con angustia también e incluso la hemos dejado de leer. En el debate surgieron tantos comentarios como sentimientos…

Y Charo añadió: “…aunque también esta novela crea malestar (se refiere a la lectura de Don de lenguas) para nada se acerca al que produce la lectura de La guerra tiene rostro de mujer…

 

Gijón y “La noche que no paró de llover”

Estas imágenes son el resumen de una estupenda jornada con el club de lectura de ruta por Gijón tras los pasos de Valeria y el resto de personajes de “La noche que no dejó de llover” de Laura Castañón. Una ruta recomendable cien por cien, sobre todo si se tiene la prudencia de incluir alguna “parada técnica” de avituallamiento, como en nuestro caso 

Con Alejandro Palomas

El pasado 11 de diciembre estuvimos en el CCAI. El acto nos reunió con el autor de Una madre, una novela que recientemente leímos en “Con aroma a café” y el encuentro fue realmente interesante. Dirigido a los participantes de los clubes de lectura de la Red Municipal de Bibliotecas, también estaba abierto a otros interesados que quisieron acercarse a conocer al escritor así que la sala estaba llena. Durante más de dos horas habló de su obra, de cómo creaba, de su infancia, de su madre, de sus experiencias con el público…De fondo la historia de Amalia, una madre que por fin, a sus 65 años, conseguía reunir a toda su familia para cenar en Nochevieja y protagonista de una novela pequeña que se hizo grande, enorme, gracias al favor de un público que la aupó a las listas de los más vendidos en semanas.