Leyendo en común “La llave de Sarah”

Comenzamos una nueva etapa de reuniones del grupo de lectura de la biblioteca de Vega-La Camocha con Rafa como nuevo conductor, y lo hacemos comentando la novela de Tatiana Rosnay, La llave de Sarah. Una obra fácil de leer y entender sobre la represión antisemita en Francia durante la II Guerra Mundial.

20190221_185902.jpg

La novela nos pareció efectista, con trucos y trampas de escritor que enganchan y que invitar a seguir leyendo, pero todas estuvimos de acuerdo en que algo en ella no encajaba.

La autora cuenta dos historias paralelas que se entrelazan, pero lo hace de manera artificial, hasta el punto de que alguna de nosotras leyó primero una de las partes, la que ocurre en el pasado, y solo después se animó con la otra. Y es que la historia de Julia no interesa. Ella es el “Pepito Grillo” que intenta remover conciencias, que se niega a que la historia se olvide, y que pretende que el resto de los personajes sientan su parte de culpa por los tremendos hechos ocurridos durante la redada del Velódromo de Invierno en el París de 1942. Esta reivindicación da valor al personaje, pero como lectoras nos preguntamos si sería más creíble si ella hubiera sido francesa, pues el hecho de ser “la americana” parece que resta fuerza a sus pretensiones.

Estuvimos de acuerdo en que las mejores páginas de la novela son las primeras. Todo lo referente a la historia de Julia y su marido, sus fiestas, sus amigos, todo esto es relleno y no interesa al lector, que está pendiente de Sarah y de todo lo ocurrido en el pasado. Es por eso que pensamos que, en cierta medida, es una novela fallida en la que la autora escogió mal las voces narrativas, y en la que los recursos que mantienen la intriga son en ocasiones demasiado evidentes.

La novela nos recordó otras historias como la del profesor de La lengua de las mariposas al que sus amigos, vecinos, e incluso sus alumnos más queridos traicionan. Y también a La verdad sobre el caso Harry Quebert, en este caso por los recursos narrativos utilizados en ambas.

Con todo, creemos que la novela tenía que ser escrita para evitar el olvido de una parte de la historia poco conocida y sobre la que muchas veces se intenta pasar de puntillas. Es una obra recomendable para gente joven, y no tan joven, que desconoce acontecimientos tan vergonzantes como los ocurridos durante la ocupación nazi en países de nuestro entorno. Porque también nosotras creemos que hay que conocer la historia para no repetirla.

La charla nos hizo reflexionar también sobre el ser humano, la insensibilidad, el egoísmo, el miedo, la supervivencia y lo inútil de la guerra.

Y no quisimos despedimos sin recomendar alguna de nuestras últimas lecturas.

Anuncios