Historia y emoción con Ignacio del Valle

El tiempo de los emperadores extraños

Esta vez hemos querido ser varias las voces que comentamos la novela leída en nuestra última reunión.

SUSANA

“Una historia y emocionar con esa historia, ese es mi objetivo”. Esto decía Ignacio del Valle autor en una entrevista que le hicieron en 2018 .

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No conocía a Ignacio del Valle y cuando busqué información en Internet para saber de él me llamaron la atención varias cosas: la extensión de su obra, los numerosos premios que ha ido recibiendo y el eco internacional de alguna de sus novelas.  Con este punto de partida, y sabiendo que la trama de la novela que íbamos a leer tenía como escenario importantes hechos históricos, me dispuse a  leer El tiempo de los emperadores extraños con gran curiosidad.

La novela se publicó en 2006  y tuvo mucho éxito, tanto que en 2012 se llevó a la pantalla con el título Silencio en la Nieve, de reciente emisión en TV2.

Ya la frase de inicio “si aquí ya no importan los vivos, imagínese los muertos”, apuntaba a que la trama se iba a desarrollar en escenarios poco  frecuentes para una novela negra, como así fue. Sitúa un asesino, que mata de forma ritual, en el entorno de la División Azul y en el frente de Leningrado, lo que, no sólo es original, sino que requiere de una previa y extensa documentación acompañada de una buena habilidad narrativa.

Fue una pena no poder asistir a la sesión en la que se comentó el libro. Seguro que hubo comentarios muy interesantes y puntos de vista que habrían enriquecido mi visión de esta novela. A falta de ello os dejo mi opinión aprovechando el blog.

Me ha gustado la novela, no sólo porque me atrapó el argumento, sino también por las informaciones que, sin ser historiador ni querer hacer una novela histórica, ofrece sobre el día a día de los soldados en tiempos de guerra. Leningrado fue uno de tantos frentes terribles de la Segunda Guerra Mundial en los que el día a día de los soldados se veía sometido de continuo al contacto diario con la muerte, a la progresiva deshumanización, al desespero, a las brutalidades  gratuitas y al frío, el terrible frío del invierno ruso.

En Leningrado participaron españoles formando el cuerpo de la División Azul, una división de infantería compuesta por soldados voluntarios que, en número cercano a 50.000, fueron a Rusia para apoyar al ejército nazi frente a la Unión Soviética. También formaron parte de la División 146 mujeres de la Sección Femenina en calidad de enfermeras. Es un hecho histórico poco comentado por razones ideológicas y que Ignacio del Valle introduce  como elemento fundamental en su narración.

Una serie de asesinatos ocurren dentro de La División Azul y de su resolución se encarga al teniente Arturo Andrade, que tendrá que hacer frente para sus investigaciones a las luchas internas que existían entre falangistas y otros militares, algunos republicanos, que aceptaron volver de nuevo al campo de batalla porque no tenían otras opciones. Esas luchas internas eran una reproducción lo que ocurría en ese momento en el seno del régimen franquista.

Los perfiles psicológicos de los protagonistas de esta historia, tanto los principales, el teniente Arturo Andrade y el sargento Espinosa, como los demás,  creo que están muy bien definidos.

La narración tiene un ritmo creciente según avanza la novela, más lento en al principio y ganando velocidad hacia la media parte, de forma paralela a la  sucesión de los acontecimientos, es decir, a la aparición de nuevos crímenes.  Crímenes que empiezan con el descubrimiento de un soldado español degollado y con una extraña inscripción sobre el pecho “Mira que te mira Dios”.  No es una muerte que se pueda achacar al campo de batalla y por eso los mandos piensan que hay que  encontrar rápidamente al autor, entre otros motivos porque: “si en España se supiera que en la División Azul había un asesino se armaría la marimorena, y no estaba el horno para bollos”. Las prisas aumentan según van apareciendo nuevos asesinatos que, además, apuntan hacía la intervención de la Masonería.

Me ha gustado leer esta novela y me parece que merece una buena puntuación. La recomendaré si tengo ocasión y, sin duda, voy a buscar y leer otras de Ignacio del Valle.

ISABEL

En la novela el protagonista indiscutible es el frío, el frío de la nieve, el frío que provoca la guerra y el de los protagonistas que sienten tan cerca la muerte.
No hay paz para ninguno, ni siquiera para Dios o los ideales…
La suerte, “la chiripa” es otra protagonista en la novela, el arma del asesino que se encasquilla y salva a Arturo de la muerte, el juego de la violeta, tan duro…
La esperanza sólo queda reflejada en el niño ruso que todos cuidan y se aferra como tabla de salvación física y humana.
Pienso, que no es una novela negra, tampoco histórica a pesar de la trama y el contexto, el cerco de Leningrado en 1943. Es una novela que habla del ser humano y su profunda soledad.

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CHELO

La novela me pareció muy cruda y ante tanta barbarie destacan los toques de humor que dejan caer los personajes de vez en cuando.

CHARO

Como se dijo durante la reunión, El tiempo de los emperadores extraños es un libro pretencioso, lento para ser una novela negra. Se excede en la prosa, parece muy efectista. Pasan como ochenta páginas hasta que vuelve a coger el hilo de la investigación. Es una novela marcada por un ritmo, y el autor pretende que el lector se adecue a ese ritmo.
La guerra es un paréntesis donde las reglas de la sociedad no están presentes.
Ignacio del Valle es asturiano. Ganó el premio Asturias de la crítica. Esta novela se completa con Demonios de Berlín, y Soles negros, más lograda.
Como viste estábamos pocas personas. Nos gustó, a pesar de ser una novela tan dura.

Lo que me resultó más impactante fue la escena de la madre dándole la teta al niño muerto, porque me resulta fácil ponerme en su lugar. Lo más brutal la violación. ¿Porqué esa brutalidad contra alguien que es amable con el personaje? Una vez más el daño inútil de la guerra.

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Leyendo en común “La llave de Sarah”

Comenzamos una nueva etapa de reuniones del grupo de lectura de la biblioteca de Vega-La Camocha con Rafa como nuevo conductor, y lo hacemos comentando la novela de Tatiana Rosnay, La llave de Sarah. Una obra fácil de leer y entender sobre la represión antisemita en Francia durante la II Guerra Mundial.

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La novela nos pareció efectista, con trucos y trampas de escritor que enganchan y que invitar a seguir leyendo, pero todas estuvimos de acuerdo en que algo en ella no encajaba.

La autora cuenta dos historias paralelas que se entrelazan, pero lo hace de manera artificial, hasta el punto de que alguna de nosotras leyó primero una de las partes, la que ocurre en el pasado, y solo después se animó con la otra. Y es que la historia de Julia no interesa. Ella es el “Pepito Grillo” que intenta remover conciencias, que se niega a que la historia se olvide, y que pretende que el resto de los personajes sientan su parte de culpa por los tremendos hechos ocurridos durante la redada del Velódromo de Invierno en el París de 1942. Esta reivindicación da valor al personaje, pero como lectoras nos preguntamos si sería más creíble si ella hubiera sido francesa, pues el hecho de ser “la americana” parece que resta fuerza a sus pretensiones.

Estuvimos de acuerdo en que las mejores páginas de la novela son las primeras. Todo lo referente a la historia de Julia y su marido, sus fiestas, sus amigos, todo esto es relleno y no interesa al lector, que está pendiente de Sarah y de todo lo ocurrido en el pasado. Es por eso que pensamos que, en cierta medida, es una novela fallida en la que la autora escogió mal las voces narrativas, y en la que los recursos que mantienen la intriga son en ocasiones demasiado evidentes.

La novela nos recordó otras historias como la del profesor de La lengua de las mariposas al que sus amigos, vecinos, e incluso sus alumnos más queridos traicionan. Y también a La verdad sobre el caso Harry Quebert, en este caso por los recursos narrativos utilizados en ambas.

Con todo, creemos que la novela tenía que ser escrita para evitar el olvido de una parte de la historia poco conocida y sobre la que muchas veces se intenta pasar de puntillas. Es una obra recomendable para gente joven, y no tan joven, que desconoce acontecimientos tan vergonzantes como los ocurridos durante la ocupación nazi en países de nuestro entorno. Porque también nosotras creemos que hay que conocer la historia para no repetirla.

La charla nos hizo reflexionar también sobre el ser humano, la insensibilidad, el egoísmo, el miedo, la supervivencia y lo inútil de la guerra.

Y no quisimos despedimos sin recomendar alguna de nuestras últimas lecturas.

“Frankenstein o el moderno Prometeo”, la primera obra gótica de la historia de la literatura

El próximo jueves 15 de noviembre a las 18:00 horas, disfrutaremos de una nueva sesión del club de lectura “Con aroma a café”. Analizaremos la obra de Mary Shelley, “Frankenstein o el moderno Prometeo” y entregaremos la obra de Carme Riera, “Naturaleza casi muerta”.

¡Os esperamos!

Casona y las mentiras piadosas

¿Qué es preferible, conocer la verdad y sufrir por ella o vivir una mentira buscando la felicidad del otro? ¿Alivia esto la carga de esa dolorosa realidad en nuestras conciencias?

Este es el eje de la obra y del debate que tuvo lugar el pasado jueves en una nueva sesión del club de lectura. La obra de Alejandro Casona, apodado el solitario, nacido en Asturias en 1903 y uno de los más importantes escritores españoles el siglo XX, resultó un verdadero estímulo para la participación.

Y es que cuando la mentira se usa como justificación para tratar de endulzar una realidad diferente, las consecuencias pueden ser inesperadas. Una abuela enferma del corazón añora al nieto sinvergüenza, delincuente, miserable y el abuelo finge para ella unas cartas atribuidas al nieto: cariñosas, entusiastas, felices. La farsa arranca: un hombre y una mujer se hacen pasar por el nieto feliz y su adorable esposa, y la abuela se siente rejuvenecer. Pero aparece el verdadero nieto, traidor de melodrama, para hacer chantaje: es la misma anciana señora la que advierte lo que pasa, la que elige la realidad falsa del buen nieto ficticio y rechaza al mal nieto verdadero; ella prefiere morir en pie, como los árboles; la joven pareja comediante se casa y la fortuna se salva.

El encuentro contó con la presencia de caras nuevas, la de Covadonga por un lado y la de la monitora por otro y deciros que la sesión recibió elogios de ambos lados. También disfrutamos de la presencia de Susana a través de Skype. Esperamos vuestros comentarios que sabemos que han sido ricos y variados.

Queremos desde aquí enviarle un saludo a Anselmo, gran lector, caminante incansable y autor del blog Camìn de Niria  que nos regaló unos higos con chocolate deliciosos que endulzaron este nuevo encuentro de “Con aroma a café”.

Patria, de Aramburu, para comenzar el trimestre

Comenzamos el último trimestre del año con Patria de Fernando Aramburu, Premio Nacional de Narrativa 2017, que relata la historia de dos familias vascas marcadas y enfrentadas por el terrorismo.

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Tendremos la reunión en la biblioteca el

JUEVES día 13 de septiembre

18:00 h.

No nos gustan las despedidas

 

nos dan como nostalgia y eso que sabemos que Tea Rooms es la “guinda” de un pastel que, en realidad, no se acabará nunca porque nunca terminaremos de leer todo lo que está escrito. Que además, volveremos a retomar las animadas sesiones en cuanto pase el verano y las reanudaremos con nuevos títulos, propuestas renovadas y deliciosos dulces, por cierto, curiosa coincidencia con el escenario de nuestra último libro de esta temporada. Así que no nos despedimos, es más, organizamos una comida y la plantación de un árbol o dos…así somos en este club Con aroma a café.

Nos gustó mucho la novela y llegamos a valorarla con un notable. A unos más que a otras, es verdad, pero incluso a las pocas personas a quienes no les cautivó reconocieron el valor de Luisa Carnés al escribirla. Y debatimos largo y tendido sobre las historias de Antonia, la más veterana de ese grupo de mujeres que trabajan como camareras en un café elegante del Madrid de principios de los treinta, en los albores de la Segunda República en el que se desarrolla la acción de Tea Rooms. Y de Paca, una treintañera muy beata, de Marta cuya situación es desesperada, de Laurita la “protegida” del dueño con ese final terrible y de Matilde, joven y pobre pero con ideas propias y mirada crítica que, tras escuchar los comentarios biográficos que Leticia nos ofreció sobre la autora, llegamos a la conclusión de que no es otra que el alter ego de la misma.

“Poliedro dramático de mujeres que tienen todas las de perder. Las cosas terribles ocurren con la naturalidad con la que suceden en las sociedades inhumanas: abortos practicados con la varilla de un paraguas roñoso, mujeres prostituidas, obreros muertos, despidos”

Artículo publicado en septiembre de 2016, en el suplemento Babelia de EL PAIS

Ha pasado tiempo desde entonces, casi noventa años y las mujeres tienen un camino recorrido para el que no hay vuelta atrás. A pesar de ello, cerramos la sesión con el mismo interrogante con el que lo hace la novela: “¿Cuándo será oída de verdad la voz de las mujeres?”

Dimos la bienvenida a Belén que, a pesar de llevar tiempo leyendo con este club, aún no había podido acudir a las reuniones y esta fue su “primera vez”.

Y echamos en falta a Susana que no pudo acompañarnos via Skype en esta sesión y nos habría gustado “no despedirnos” de ella. Quizá se anime a hacerlo cualquier día de estos en este blog.

Aquí la esperamos y a todo aquel que quiera hacer un comentario, crítica, sugerencia o lo que sea…

Las historias de Lucía Berlin

La lectura de Manual para mujeres de la limpieza de Lucía Berlin se hizo difícil pero enganchó a quienes superaron las primeras páginas.

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Las narraciones que conforman el libro son duras y cercanas, pero están plagadas de situaciones extravagantes en las que el alcohol, las drogas, y las relaciones de pareja conflictivas son protagonistas. A veces descarnadas, a veces tiernas y entrañables, son historias de fracaso y también de superación que rezuman humanidad y en ocasiones humor, y en las que se observan tintes claramente autobiográficos. Tal es así que muchas de nosotras sentimos a la autora como protagonista y personaje de muchos de los relatos.

La forma de escribir de Berlin es muy sobria, árida en ocasiones, con una estructura sencilla, muy semejante a la de Ramón J. Sender, de quien fue alumna en la Universidad de Nuevo México durante el exilio del escritor español en los años 50 del siglo pasado. Esa quizás sea la razón del conocimiento de la cultura española que se percibe en la obra.

Llama la atención el título: Manual para mujeres de la limpieza, toda una provocación  que incita a la lectura. Aunque sorprende que no haya sido Lucía Berlin quien lo haya elegido, sino que sea el título bajo el que se recopilaron y publicaron los cuentos que conforman el libro muchos años después de su muerte. Unos relatos creados a lo largo de su vida, que más que historias son momentos en los que esta se ha parado y frente a los que ha puesto una lente para poder observarlos en detalle y contarlos “a su manera”. De ahí la sensación de lectura fragmentada que muchas de nosotras experimentamos con esta obra.

¡Hasta la próxima lectura!